Editorial 1a Edición 2020


Apreciado lector:


El 2019 fue uno año con dos aristas: por un lado, fue uno de los peores años para los pequeños productores de mezcal y por el otro, uno de los mejores años para las grandes marcas de esta bebida espirituosa.


En una encuesta que realizamos a un centenar de productores que participaron en diversas expos y ferias de bebidas alcohólicas en la Ciudad de México, los mezcaleros opinaron que el surgimiento de nuevas marcas les ha afectado de forma abismal en sus ventas.


Desde su perspectiva, coincidieron en que la nueva administración federal en la SADER y en el Sistema Producto Maguey Mezcal, hubo muy pocos avances respecto a años anteriores donde sí se les estaba poniendo atención.


El desánimo en sus rostros y la frustración en sus ojos era notorio al platicar con mezcaleros de diversos estados.


Por el contrario, el Consejo Regulador del Mezcal (CRM) publicó en su gaceta interna e informó en su asamblea anual que el sector sigue al alza a nivel mundial, lo cual sigue sin verse reflejado en los bolsillos de los pequeños productores.


Al investigar más a fondo y revisar las estadísticas del INEGI y de la Secretaría de Economía, ambas dependencias reportaron un buen año de ventas para la industria mezcalera, sin embargo, los beneficiados siguen siendo las empresas que fabrican mezcal industrial como: AMORES, 400 Conejos, Bruxo, Zignum, Montelobos, Alipus, Danzantes, Unión y De Leyenda.


Por lo anterior, el Senado de la República redacta una nueva ley que beneficie de manera más real a quienes lo fabrican de manera ancestral y artesanal, dicha iniciativa es impulsada por las Mujeres del Mezcal y Frente Mayahuel, entre otras organizaciones que trabajan de forma directa con los pequeños y pequeñas productoras de mezcal.


Recientemente tuve la oportunidad de asistir como invitado por Berenice Acuña Cuevas de Frente Mayahuel al 3er Encuentro Nacional de Maestros Mezcaleros, el cual se realizó por primera vez en el Huerto Roma Verde de la colonia Roma en la Ciudad de México; evento donde firme a favor de la nueva ley, pues los puntos que propone me parecen coherentes.

Uno de los puntos que promueve la nueva ley y que justamente es lo que más afecta a los pequeños productores es la reducción del IEPS.


“Para impactar de manera positiva el nivel de vida de la familia mezcalera, sería conveniente lograr la reducción del IEPS (Impuesto Especial sobre Productos y Servicios) del 53 al 20% para los mezcales ancestrales y artesanales, pues sus costos de producción son mucho mayores a los del mezcal industrial. No hay que perder de vista que con esta medida se impulsaría el desarrollo rural pues, como bien se sabe, esta producción de mezcales ancestrales y artesanales es una fuente de empleo para muchas comunidades indígenas y campesinas. Además, con la disminución del impuesto se fomentaría el consumo responsable de estas bebidas que, sin duda, son un bien cultural de nuestra nación.”, cita el proyecto de ley.


Enhorabuena por la propuesta de la Ley Federal de los Mezcales Tradicionales, ahora habrá que participar las mesas de discusión con las comisiones pertinentes para que salga una ley justa y equilibrada.


Mario Hernández, Director Editorial