Mayahuel: Lo que rodea al maguey

Mujer, Maguey, Mezcal, Medicina.


Berenice Acuña Cuevas | Embajadora y pacificadora del Mezcal


El agave, planta admirable que encuentra su arquetipo divino en Mayahuel: símbolo de abundancia y fertilidad, diosa del maguey, madre dadora de las comunidades de nuestro país que además de proporcionar destilados, también da origen a alimentos, medicinas, combustibles, ornatos, abonos y fibras, entre otros.


Planta milenaria que adorna y acompaña los paisajes mexicanos, aguarda en silencio el despertar de la conciencia humana, mientras comparte su espíritu en cada trago: sol, aire, fuego y tierra hechos líquido, esencias de agave capturadas por manos de maestros y maestras del mezcal que guardan en sus haberes secretos alquimistas, heredados de boca en boca por generaciones, recetas ancestrales que acompañan las fiestas y el diario vivir de lo profundo de este México, diverso y misterioso.


Haciendo así del Mezcal, un emblema nacional, que asocia la fuerza del maguey con las técnicas de destilación europeas traídas a partir del mestizaje de estas tierras. La producción del mezcal no sería posible sin la participación de las familias, donde las mujeres han trabajado a la par de los hombres de acuerdo con sus capacidades y posibilidades, eran las mezcalilleras que fueron responsables de la comercialización de la bebida, en aquella época de clandestinidad del mezcal a principios del siglo XX, por lo que fueron motor de la economía manteniendo las rutas comerciales de las comunidades mezcaleras.


Corre el tercer mes del 2020, el mezcal está en un auge comercial en el mundo y donde la mujer retoma un lugar especial en el gremio mezcalero, ahora también en Producción y Sustentabilidad, Comunicación, Comercialización y Academia.


Aún somos pocas mujeres dispersas dentro de este grupo de hombres, por lo que es importante concientizar nuestras diferencias y entenderlas para llegar a propuestas de colaboración donde se pueda unificar visiones y esfuerzos, creando así una sola voz, que promueva la construcción de un sistema de acción interactivo, compartido y justo.


Por eso las mujeres que dedican su vida al mezcal, trabajan día con día esta planta y su espíritu, para que esta cultura crezca y permanezca en los confines del tiempo. Ellas, grandes seres orgullosas de su saber y responsabilidad cuidan y promueven este patrimonio, llenando de luz los 400 rostros infinitos de Mayahuel, representadas en sus hijas modernas, tienen un ciclo ligado al maguey y la energía lunar, fuerza femenina que con equilibrio, trabajo duro y magia puede crear en conjunto con ellos, otro presente para el campo mexicano.


De nuestra tierra vendrá un nuevo tiempo, donde la participación de nosotras de forma consciente y en colaboración armoniosa, será contundente y fundamental para esta nueva era del mezcal donde la voluntad, la sabiduría, el respeto y el amor, como siempre, serán base… Por eso las mujeres con almas de Mezcal y Maguey, siempre terminan por encontrarse... Es el mismo camino y la misma dirección.